Vacío y flexibilidad en el Tao (por Lao-Tse)

XVI (16)

Si logras el vacío perfecto.

Y te mantienes en estado de completa calma.

Todos los seres que juntos han surgido,

verás volver.

Observa las cosas que han florecido,

Todas ellas retornan a la semilla que las vio nacer.

Volver al punto de partida es hacerse armónico.

Significa aceptar el destino en paz.

Aceptar el destino es conocer la eternidad.

Al que conoce lo eterno, se le llama iluminado.

El que no conoce lo eterno

se sume en el caos y el infortunio.

Quien conoce lo eterno todo lo abarca.

Quien todo lo abarca puede ser generoso.

La generosidad conduce a la equidad.

La equidad conduce a la soberanía.

El que es soberano puede alcanzar el Tao.

El que alcanza el Tao perdura.

Desembocar en el Tao es no correr peligro.

 

XL (40)

El movimiento del Tao es el retorno.

El efecto del Tao es la flexibilidad.

Todas las cosas del mundo nacen del Ser.

Y el Ser ha nacido de la nada.

 

XLIII (43)

Lo más flexible del universo cabalga sobre lo más rígido.

Lo que no es penetra en todas las hendiduras.

En esto se reconoce la ventaja de la no acción.

Enseñar sin palabras y trabajar sin movimiento.

Nada en el mundo puede compararse a esto.

 

LXXVI (76)

El hombre es blando y flexible cuando nace,

pero cuando muere se vuelve duro y rígido.

Las plantas, cuando brotan,

son tiernas y delicadas,

pero cuando mueren se tornan secas y marchitas.

 

Se dice que dureza y rigidez pertenecen a las muerte.

Y tolerancia y flexibilidad pertenecen a la vida.

Por eso, un ejército fuerte en demasía no puede vencer,

Y un árbol demasiado grande acabará bajo el hacha.

 

Así lo grande y robusto ha de ocupar el último lugar.

Y lo dúctil y maleable, el primer lugar.

 

Textos tomados Tao Te Ching, texto esencial del Taoísmo. Atribuido a Lao-Tse, filósofo chino. Extraídos de la edición en español de la Editorial Océano, 2006, España.

 

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